Para algunas compañías, las limitaciones de IE6 son una función en lugar de una falla.
A pesar de tener una muy mala seguridad, pobre desempeño y un pésimo cumplimiento de estándares, mucha gente aún continua utilizando Internet Explorer 6 como su navegador de Internet. Una gran parte de la base de usuario parece provenir de los entornos corporativos. Según Stuart Strathdee, consejero en jefe de Seguridad de Microsoft Australia, una de las razones para que se siga utilizando es que las compañías han descubierto una virtud en una de las mayores fallas de este navegador: trabaja incorrectamente con redes sociales como Facebook.
En lugar de depender de utilizar un navegador seguro, crear políticas corporativas y utilizar un muro cortafuegos pata bloquear los sitios indeseados que hacen a los usuarios desperdiciar su tiempo, las compañías están dependiendo de la creciente obsolescencia de IE6 para hacer inutilizables los sitios de redes sociales y ocio. Esto permite a los gerentes de sistemas mantener alejados a los usuarios de servicios como YouTube sin la necesidad de tener que confrontar a los usuarios. Después de todo, ha sido estos sitios lo responsables de que IE6 haya dejado de funcionar con sus servicios, lo que hasta cierto punto exime de toda culpa a los gerentes de sistemas.
Considerando que los principales servicios de Internet, como GMail y Google Docs, cada vez prefieren reducir más el soporte para IE6, la estrategia de muchas compañías que apunta a modernizar Internet pudiera ser contraproducente en el mediano plazo.
Lo anterior explica una de las razones por las cuales muchas compañías se resisten a migrar a Firefox u otras alternativas libres. Todo ésto me ha dado una idea para los entornos corporativos: desarrollar una versión de Firefox con limitaciones que se puedan activar y controlar remotamente a través de una aplicación controlada por el gerente de sistemas que establezca políticas y filtrado de contenido desde el mismo navegador del propio usuario, y que pueda substituir la necesidad de utilizar un IE6 obsoleto e inseguro en entornos corporativos.
Fuente de información: Ars Technica.












