RENAUT y la teoría de la conspiración de la clase política mexicana.
El RENAUT está dando mucho de que hablar, tal vez demasiado. Se ha vuelto tedioso escuchar, hablar y leer al respecto de éste. Me he puesto a meditar respecto de qué utilidad real tiene el RENAUT. Me es difícil creer que tenga como único objetivo el combate a la delincuencia organizada, específicamente extorsiones y secuestros (reales y virtuales) que son el principal argumento del discurso político para justificar su creación e imposición. Hay algunos pensamientos que me atrevo a compartir con nuestros lectores en relación a lo que creo son los verdaderos motivos del RENAUT.
¿Por qué el RENAUT es absurdo para combatir la delincuencia organizada?
Vamos a suponer que el 100% de los usuarios de telefonía celular se registran en el RENAUT con datos reales, y que confirman sus datos en persona ante el RENAPO. Vamos a suponer que los mexicanos hacemos, a regañadientes, justo lo que el gobierno nos exige.
Vamos a deducir qué es lo que hará la delincuencia organizada para continuar operando una vez que se haya completado todo el proceso del RENAUT. Es obvio que ningún delincuente, en su sano juicio, utilizaría su propio teléfono celular para cometer un delito. Sería absurdo y estúpido hacerlo —aunque se dan casos. ¿Qué es lo que hará la delincuencia organizada? Lo mismo que ha hecho siempre, y antes de que a alguien se le ocurriera la absurda idea del RENAUT: robar teléfonos celulares.
¿De que le van a servir al gobierno los datos del RENAUT si se utiliza un teléfono celular robado para realizar una extorsión o negociar un secuestro? De nada. ¿Van a ir sobre el propietario del teléfono celular involucrado en un delito porque éste se tardó en denunciar el robo? Vamos a suponer que la persona a la cual le han robado su teléfono celular levanta una denuncia y reporta el robo a su proveedor de servicio para que suspenda el uso de su teléfono. Los delincuentes tienen dos opciones:
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Robarse otro teléfono celular, y luego otro y otro, y así sucesivamente, mientras comenten su fechoría.
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Asegurarse de que a quien le han robado el celular le sea imposible denunciar el robo o reportarlo con el proveedor de servicio. ¿Cómo? Usen su imaginación. Al mismo tiempo, si el gobierno le da el uso que asegura tendrá el RENAUT, el gobierno seguirá una pista falsa o perseguirá a la persona equivocada. Los usuarios que sean víctimas de robo de su teléfono celular, estarán obligado a reportar el robo antes de que sean acusados y perseguidos de manera equivocada.
¿El RENAUT para combatir al narco-tráfico? Puede ser que si. Hasta hace unos años, el narco-tráfico había prosperado con éxito en México, bajo el cobijo de autoridades corruptas. Desde la década de los 60 y hasta que terminó el reinado de 70 años de gobiernos priístas, en México hubo una armoniosa simbiosis entre narco-tráfico y gobierno. Solo los narco-traficantes que se negaban a compartir una tajada de sus cuantiosas ganancias, eran perseguidos con seriedad, bajo el reflector de una amplia cobertura periodística, capturados y enviados a prisión (Ej: Rafael Caro Quintero). La presente guerra contra el narco-tráfico puede ser debida a cualquier hipótesis de las siguientes:
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¿Será porque una parte de la clase política se negó a aceptar los millonarios sobornos ofrecidos por las mafias de la droga? Sí alguien se te acerca y te ofrece como regalo un maletín con 1 o 2 millones de dólares, más dinero del que uno puede ganar en tres años en un cargo público, a cambio de que hagas o dejes de hacer algo... ¿Te negarías a aceptarlo?
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Las mafias dejaron de pagar sobornos a cierta élite de la clase política, porque ésta comenzó a pedir demasiado y les mermaba considerablemente sus ganancias.
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El gobierno, de manera sincera y honesta, quiere acabar con el cáncer que representa el multi-millonario negocio del narco-tráfico que envenena a la sociedad, y que en el pasado sirvió para enriquecer a muchísimos políticos y funcionarios de gobierno.
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Lo que se les ocurra.
Así que, asumiendo el evidente divorcio que existe entre narco-tráfico y parte de la clase política... ¿Creen que los narco-traficantes harán uso de teléfonos celulares, que estarán registrados a sus propios nombres, para comunicarse entre si? La respuesta es obvia. El narco-tráfico podría hacer cualquiera de las siguientes cosas:
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Robo de teléfonos celulares, asegurándose de que los propietarios tarden en denunciar o jamás denuncien el robo. Usen su imaginación para deducir cómo lo lograrían. Por otra parte, el todo apunta a que el RENAUT y la burocracia serán sus mejores aliados para despistar a las autoridades que les persigan.
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Usar sus recursos para conseguir tecnología que cifre sus comunicaciones.
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Sobornar autoridades. ¿Alguien duda que lo puedan hacer y que las autoridades se presten?
Suponiendo que se le da un buen uso al RENAUT, estoy seguro que la delincuencia se las ingeniará para colocarse un paso adelante de las autoridades. Lo más simple para la delincuencia será robar teléfonos celulares de la misma manera que lo hacen con los automóviles: a punta de pistola o aprovechando descuidos. Hay bandas especializadas en el robo de vehículos, y las habrá próximamente para el robo de teléfonos celulares. ¿Alguien conoce a algún asaltante de bancos que sea lo suficientemente estúpido pata utilizar su propio automóvil para cometer un delito? Igual va a suceder con los teléfonos celulares.
El RENAUT, por lo tanto, y desde mi personal, y tal vez paranoico, punto de vista, lejos de combatir la delincuencia, solo va a generar más delincuencia y/o agravar ésta. La incidencia de robo de teléfonos celulares va a incrementarse de manera significativa.
¿Podemos creer que el gobierno le dará un correcto uso al RENAUT, sí es que le encuentra una utilidad real? La respuesta puede ser la misma a la que corresponde a la pregunta: ¿Podemos confiar en la clase política de México?
Teoría de la conspiración.
Sí está claro que es absurdo e ineficaz utilizar el RENAUT para combatir la extorsión y el secuestro... ¿Para que puede utilizarse entonces?
La clase política de México se rige por cinco principios esenciales para su supervivencia:
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Legislar en su favor. Lo que sea necesario para preservar y mejorar sus privilegios.
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Enriquecerse. Y que mientras menos gente se de cuenta, mejor. Los únicos sueldos que jamás se han visto seriamente perjudicados por la inflación, las recesiones y las crisis, son los sueldos que se asignan a si mismos los grandes empresarios, los legisladores y funcionarios públicos.
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«Darle pan y circo al pueblo». Para mantener al pueblo distraído de los asuntos importantes. Al imperio romano le funcionó muy bien durante muchos siglos. La célebre y muy utilizada «operación tamal», el SEDESOL, programas sociales, las pensiones para las personas de la tercera edad y madres solteras, son ejemplo de la analogía del «pan»; telenovelas, programas de concurso de baile y canto, fabricación o sobre-cobertura de escándalos y crímenes célebres, son ejemplos de la analogía del «circo».
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Mantener el país en paz. Aplacar el descontento popular.
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Crear y mantener impuestos. Como el predial, la tenencia y el IETU, para financiar el aparato que sustenta todo lo anterior.
Sería demasiado obvio que alguien venda la base de datos del RENAUT o que obtenga beneficios económicos a partir del RENAUT. Sería demasiado fácil de reconocer (aunque pudieran argumentar que algún delincuente informático les robo la base de datos) y además casi sería un suicidio político para quienes lo orquestaron e impulsaron. Recordarán que esta fue una de las principales inquietudes de la sociedad cuando se propuso el RENAUT.
¿A quien le sería útil la base de datos del RENAUT? ¿Bufetes jurídicos? Son los encargados de cobranzas de deudas de tarjetas de crédito y otros créditos, serían felices de poder hostigar a los deudores a través de su teléfono celular. ¿La Secretaría de Hacienda y Crédito Público? Sin duda la encontraría atractivo al RENAUT, pues sus bases de datos, que también incluyen el CURP, se complementarían perfecto con el RENAUT. Pero sería demasiado obvio, fácil de descubrir y el fin de la carrera política de muchos.
Entonces... ¿Para qué puede querer el gobierno el RENAUT? ¿Por qué tanta urgencia en que todos los usuarios de telefonía celular se registren? ¿Por qué descartar prorrogas para el registro? ¿Por qué la insistencia en obligar al pueblo para hacer algo a lo que un gran porcentaje de la población se opone?
En un país donde tradicionalmente la corrupción rige sobre las vidas de las personas, desde el burócrata peor pagado (que haría lo que sea para ganar un dinero extra) hasta los funcionarios de más alto nivel, y donde la historia dice que México es un país donde se respetan muy poco los derechos humanos... ¿Quien puede asegurar que el gobierno jamás se sentirá tentado a espiar/supervisar las comunicaciones privadas de sus propios ciudadanos? El gobierno de EE.UU., nuestro país vecino, lo hace, legalmente y bajo pretexto de combatir el terrorismo. ¿Quien pude asegurar que el gobierno mexicano se abstendrá de hacer lo mismo?
¿Alguien ha conocido a algún político que, después de llegar a la cima, sea digno de confianza, que sea honesto y que tenga un sincero interés en el bienestar del pueblo? Para mi, y con mis disculpas para quienes se sientan ofendidos y simpaticen con los choferes de microbuses, la clase política mexicana es muy similar a los choferes de microbuses del transporte público del Distrito Federal: son un mal innecesario que nosotros mismos alimentamos con nuestro propio dinero; hacen lo que sea, aunque arriesguen la vida de los demás, para subir más pasaje a sus unidades o ganárselo a sus similares; para ellos, la gente es poco menos que ganado en un camión de redilas (quien haya viajado de pie en un microbús del Distrito Federal y jamás se haya sentido como ganado y que además haya sido tratado con cortesía y buenas atenciones, que arroje la primera piedra).
Contrario a lo que nos hace pensar la clase política mexicana, que asegura que vivimos en una democracia, el pueblo de México vive en realidad bajo el yugo de una oligarquía, que cada tres años nos da «atole con el dedo» haciéndonos sentir que nosotros los elegimos. Los partidos políticos son solo una farsa que se financia con nuestros propios impuestos, para hacernos sentir que hay pluralidad y democracia. Son solo facciones. Cada tres o seis años, se disputan entre si quien decide cómo se gasta la concupiscente cantidad de dinero que se nos exprimen a través de los impuestos. Se disputan entre si quien será el dueño del gran negocio que representa el cobro de impuestos.
México es un país donde ha habido «relativa» paz social desde hace muchos años. Los gobiernos priístas del siglo pasado se especializaron en crear un complejo sistema socio-político para mantener sus privilegios, fomentar en el pueblo una cultura de ignorancia, indiferencia y conformismo que lo haga sumiso y fácil de manipular y, al mismo tiempo, que permita sofocar o minimizar el más leve signo de estallido o descontento social.
En recientes años, la clase política mexicana se ha desprestigiado a si misma con decisiones que solo han conseguido hacer más ricos a los ricos (Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, Germán Larrea, Alberto Bailleres, Jerónimo Arango, Emilio Azcárraga y Roberto Hernández, todos ellos entre los hombres más acaudalados del mundo) y hacer más pobres a los pobres.
Hoy en día, la mayoría del pueblo mexicano, vive peor que hace 20, 30 o 40 años. La gente cada vez trabaja más, y su sueldo le alcanza para menos. Hay alarmante contraste de pobreza extrema y riqueza obscena, todo en el mismo país. Una clara muestra de la injusta distribución de la riqueza. Sumado a una clase política que es capaz de exprimirle sangre hasta a las piedras, sofocando a los ciudadanos comunes con impuestos arbitrarios e imposiciones y favoreciendo solo a los más acaudalados, es el perfecto caldo de cultivo para un estallido social.
Si creo que el RENAUT se pueda utilizar como herramienta para combatir al crimen organizado, mientras éste utilice teléfonso celulares registrados a con sus datos reales y realice sus comunicaciones sin tecnología de cifrado u otro tipo de tecnología. Se pueden supervisar llamadas telefónicas y mensajes de texto y, gracias al RENAUT, poder identificar quien las realiza. Dudo que pongan a alguien escuchando conversaciones telefónicas y leyendo mensajes de texto las 24 horas, necesitarían todo un ejercito para hacerlo. Para eso existen los sistemas de seguridad y vigilancia, que supervisan las comunicaciones buscando incidencias de palabras y ciertos patrones. La delincuencia organizada tendría que cifrar sus conversaciones para poder eludir esta vigilancia (y es seguro que el narco-tráfico tiene los recursos para hacerlo). Aunque inconstitucional, ilegal y anti-ético, sería el mejor uso que podría darle el gobierno al RENAUT, salvo que todo el grotesco espectáculo de Vodevil sea solo el preludio para crear un nuevo y arbitrario impuesto (¿Pretextar algún impuesto especial para financiar el combate al crimen organizado si acaso fracase el RENAUT?).
Otro uso que pudiera darle el gobierno mexicano al RENAUT, sería para supervisar las comunicaciones privadas de los ciudadanos; ponerles nombre y apellido a éstas, y así detectar el más mínimo signo de estallido social que pudiera amenazar el estatus de la actual y desprestigiada clase política de México. También pudiera ser útil para detectar a los evasores fiscales, único tipo de delincuentes que jamás quedan impunes en México (porque la clase política se alimenta de los impuestos que le exprime al pueblo). ¿Se han percatado que es precisamente la clase política que gobierna en México, la que parece más interesada en el RENAUT, por más inútil que éste sea para combatir la extorsión y el secuestro?
¿Qué otro tipo de uso práctico y real puede darle el gobierno mexicano al RENAUT sin pisotear los derechos de los ciudadanos? Personalmente, se me ocurren muy pocos distintos a los mencionados arriba.
¿Le podremos creer al respetable gobierno mexicano y nuestros honrados y confiables políticos que se hará un buen uso del RENAUT? Ustedes, mejor que nadie, deben conocer la respuesta.












