Reseña de Moblin 2.0.
Conclusiones.
La interfaz es verdaderamente revolucionaria. Muy intuitiva y fácil de usar, salvo por los siguientes detalles:
- La interfaz carece de un atajo para apagar el sistema o poner en suspensión/hibernación. El apagado se tiene que hacer pulsando el botón de encendido de la ultra-portátil, lo cual falló en funcionar en dos de cinco inicios que realizamos durante las pruebas.
- El navegador presenta fallas aleatorias al navegar algunos sitios. El navegador se puede considerar inestable.
- La interfaz predeterminada carece de un atajo rápido para iniciar el cliente de mensajería instantánea (Empathy). Configurarlo e iniciarlo nos tomó varios minutos realizando un examen minucioso de la interfaz.
- El desempeño de gráficos 3D es inferior al de Fedora 11. Probablemente se corrija con la actualización del núcleo y controlador para tarjetas gráficas de Intel. Es posible utilizar juegos como Neverball, pero con una tasa de cuadros por segundo muy baja (menos de 100 fps).
- El lanzamiento, aunque se anunció como una versión definitiva, tiene fallas suficientes para catalogarlo aún como un producto con calidad Beta. Probablemente en cuanto comience a ser utilizado por los usuarios se comenzará a generar más retroalimentación y reportes de errores.
Como tal, Moblin 2.0 es una interfaz que recomendaríamos solo para usuarios promedio sin mayores necesidades que las de navegar por Internet, usar mensajería instantánea y utilizar redes sociales. La interfaz, aunque atractiva y adecuada para pantallas con dimensiones pequeñas, puede resultar poco atractiva para usuarios experimentados y acostumbrados a GNOME o KDE.
El enfoque que Intel aplica en Moblin 2.0 es el adecuado para ser ofrecido a los usuarios finales sin más conocimientos que saber como encender una ultra-portátil. Vaya, puede ser utilizado por cualquier usuario que desconoce por completo acerca de GNU/Linux sin más complicaciones.












