Se encogen los sistemas operativos.
Microsoft, por ejemplo, está reduciendo el número de servicios que se ejecutan en el inicio para asegurar que Windows 7 pueda ser utilizado en un amplio espectro de sustento físico (hardware). La versión Starter Edition solo permitirá utilizar dos aplicaciones simultáneas, más el antivirus, aunque esto podría afectar el costo de las ultra-portátiles, obligando a los distribuidores a incluir la versión Home Premium para evitar limitar a sus clientes.
Las distribuciones de GNU/Linux, como Ubuntu y Fedora, están eliminando funcionalidad, como MySQL, CUPS y LDAP, para lograr tiempos de arranque en la mitad de tiempo.
Apple parece dirigirse hacia la creación de una versión de Mac OS X que permitirá a los iPhone y dispositivos móviles y ultra-portátiles utilizar el mismo sistema operativos que las computadoras Macintosh.
Pese a todo lo anterior, es muy difícil que el navegador termine por sustituir parcialmente al sistema operativo, pero demuestra que los distribuidores de sistemas operativos se han dado cuenta que deben adaptarse como lo han hecho la virtualización, computación de nube, computadoras ultra-portátiles y preocupaciones de la industria por el consumo de energía hacia entornos operativos más pequeños, más baratos y más eficientes.
Si tan solo GNOME y KDE vieran esto mismo con un enfoque similar, tendríamos interfaces de usuario más ligeras, más eficientes y más apropiadas para las demandas actuales del mercado.
Fuente: Slashdot.












