Es imposible omitir la importancia que tiene la historia del cómic estadounidense cuando se habla de cómics en general. Ciertamente hay grandes trabajos fuera de EE.UU. que tal vez merezcan un artículo especialmente dedicado. El impacto del cómic estadounidense en la cultura popular de los últimos 60 años es innegable. A continuación una breve historia. Los períodos de la historia del cómics estadounidense varían mucho de autor en autor. A continuación presento mi perspectiva de las distintas épocas del cómic estadounidense.

Comic book store fail by whatleydudeTienda de Comics. Foto por whatleydude. Licencia CC BY 2.0.

Era dorada.

La era dorada del cómic comprende un periodo histórico que va a finales de la década de 1930 con el nacimiento del género de superhéroes. Detective Comics #1 con la primera aparición de Batman y Action Comics #1 con la primera aparición de Superman son los dos hecho que inician este período que podríamos considerar termina a mediados de la década de 1950 con la creación de Comics Code Authority (CCA), organización formada por las propias compañías de cómics y que estaba encargada de auto-moderar los contenidos de la industria, que en aquella época fueron acusados de ser excesivamente gráficos, violentos e inapropiados para los menores de edad. El libro Seduction of the Innocent, por Fredric Wertham, mismo que acusaba a la industria del cómic por los incrementos en las índices de delincuencia juvenil, fue el detonante para crear la CCA.

La mayoría de los cómics más relevantes de esta época terminaron en las campañas de reciclaje de papel debido a la segunda guerra mundial. Sólo sobrevivieron algunas pocas copias gracias a que quedaron olvidadas en algún desván o sótano. Es por tal motivo que los ejemplares de ésta época suelen verse vendidos en subastas a precios sumamente elevados.

Era de plata.

La era de plata podría considerarse inicia a finales de la década de 1950 con la creación de versiones renovadas de FlashBarry Allen― y Green LanternHal Jordan. Pero hay quienes prefieren considerar a Fantastic Four #1 y Amazing Fantasy #15 ―primera aparición de Spider-Man― como los hechos más representativos de esta época. Marvel Comics se consolida como un importante protagonista de la industria gracias al talento de dibujantes como como Jack Kirby y Steve Ditko plasmando los conceptos creados por Stan Lee. El éxito de Fantastic Four y Spider-Man se debió a que éstos personajes tenían múltiples problemas en su vida diaria, con lo cual se identificaron muchos lectores. El éxito de estos títulos fue lo que abrió el camino a otros títulos como Avengers, Incredible Hulk, Invincible Iron Man, The Mighty Thor, Doctor Strange, etcétera.

Durante este período destaca también el éxito de la serie de TV Batman revivió el interés en este personaje. Aunque muchos acusan que la serie de TV terminó arruinando al personaje de Batman añadiendo elementos bufonescos, es innegable el impacto que tuvo en la industria.

Era de bronce.

Es difícil determinar cuando inicia este período. Pero yo considero dos hechos relevantes que pueden considerase los eventos que inician esta época:

  1. La muerte de Gwen Stacy en Amazing Spider-Man #121, con Gerry Conway como el autor intelectual.
  2. El nuevo equipo de X-Men creado por Chris Claremont en Giant Size X-Men #1.

¿Por qué estos dos eventos? Porque fueron los primeros grandes cambios que realizó Marvel Comics en dos títulos importantes. Se arriesgaron a matar a un importante personaje de apoyo de Spider-Man y renovaron por completo el título de X-Men con un nuevo escritor y nuevos personajes. La muerte de Gwen Stacy fue un evento controvertido que generó reacciones positivas y negativas ―aún a la fecha hay quienes se niegan a perdonar a Gerry Conway. El cambio en X-Men fue algo completamente diferente, logró convertir Uncanny X-Men ―un título con ventas muy pobres y poco interés de parte del público― en el título más exitoso de Marvel durante varias décadas.

Las primeras apariciones de Darkseid ―creación del legendario Jack Kirby― y Thanos ―creación de Jim Starlin― como grandes antagonistas en los universos de DC y Marvel ―respectivamente― son otros dos eventos representativos de esta época.

Era moderna.

La era moderna inicia a mediados de la década de 1980 y va hasta la época actual. Le dedico mas párrafos que a las eras anteriores porque fue la etapa histórica que me toco vivir como lector de cómics. Yo prefiero dividir esta era en tres etapas.

  1. Era de los grandes cruces.
  2. La burbuja del cómic estadounidense.
  3. Era del cómic en el mundo cinematográfico.

Etapa de los grandes cruces.

Los eventos que considero relevantes para el inicio de este periodo son:

  1. Crisis of Infinite Earths. El primero gran cruce de títulos de cómics que sirvió como el evento que permitió a DC Comics realizar un reinicio general de todos sus títulos.
  2. Secret Wars. El primer gran cruce de títulos de Marvel Comics y la primera aparición de Spider-Man con el controvertido traje negro.

Los eventos más relevantes durante este período son:

  1. Watchmen, por Alan Moore y Dave Gibbons, publicado entre 1986 y 1987, se convierte en un importante evento para la historia del cómic por su revolucionaria historia y estilo de arte.
  2. Batman: The Killing Joke, por Alan Moore y Brian Bolland, se convierte en 1988 en una de las mejores historias de Batman hasta ese momento.
  3. Batman: A Death in the Family, por Jim Starlin y Jim Aparo, se convierte en la primera historia donde la muerte de un personaje ―el segundo Robin, Jason Todd― es decidido por los lectores participando en una encuesta telefónica.

La era se distingue por el reinicio del universo de DC Cómics y las secuelas de Secret Wars en el universo de Marvel Comics. El cambio al traje negro de Spider-Man ―período donde también destaca Kraven's Last Hunt, una de las mejores sagas de este superhéroe― y la renovación del título de Fantastic Four bajo la dirección de John Byrne, son también dos eventos representativos de esta etapa.

Etapa de la burbuja del cómic estadounidense.

Esta considero era inicia con Amazing Spider-Man #298, por David Michelinie y Todd McFarlane. Es el inicio de la época de las grandes artistas modernos con arte espectacular como McFarlane, Jim Lee, Erick Larsen, Rob Liefeld, Whilce Portacio, etcétera. Todos éstos grandes artistas terminaron creado su propia compañía de cómics por el descontento generado a raíz de las enormes ganancias que hacían Marvel Comics y DC Comics y la insuficiente remuneración a estos grandes artistas. Nace entonces Image Comics como uno de los actores más relevantes de la industria hasta nuestros días.

Sin embargo, este período se distingue por un lado muy gris. La burbuja del cómic. A principios de la década de 1990, muchos coleccionistas de tarjetas de béisbol se impresionaron con el altísimo e inusual precio de alrededor de 20 mil de dólares con que se vendió en una subasta un ejemplar de Action Comics #1 de junio de 1938, la primera aparición de Superman. Los coleccionistas de tarjetas de béisbol pensaron que si compraban cientos de ejemplares de algunas historietas y esperaban algunos años, éstos se podrían vender en a precios altísimos y multiplicar decenas y cientos de veces sus inversiones. Está tendencia hizo que las industria del cómic tuviese un importante incremento en la demanda y muchos títulos comenzaron a imprimirse por millones de unidades para satisfacer ésta. Las acciones de compañías como Marvel Comics subieron de precio a niveles históricos.

Los lectores se encontraron con una oferta inmensa de títulos. Pero como es lógico, la cantidad dista mucho de ir de la mano de la calidad. Se produjeron muchos títulos con arte e historias mediocres, porque finalmente se vendían por cientos de miles gracias a la especulación. En ocasiones los lectores se vieron obligados comprar docenas de títulos como consecuencia del abuso de los muchos cruces de títulos a fin de poder tener una historia completa. Eventos masivos como la saga del regreso del clon de Spider-ManBen Reilly―, las sagas de Infinity Gauntlet, Infinity War e Infinity Crusade, trilogía de entre las mejores historias de la década de 1990 por Jim Starlin, George Pérez y Ron Lim ―misma que involucró muchos de los títulos relacionadas a Avengers, Silver Surfer, Quasar, etcétera y sirvió de material fuente para la fase 3 del MCU―, la saga de Onslaught ―que involucró a prácticamente todos los principales títulos de Marvel Comics―, las sagas de la muerte y regreso de Superman, la saga de Jean-Paul Valley ―alias Azrael― como el nuevo Batman, la saga de Zero Hour ―durante la cual Hal Jordan, Green Lantern de la era de plata, pierde la razón y se vuelve malvado y DC Comics utilizó este evento para preparar otro reinicio de su universo― fueron una pesadilla para los bolsillos y carteras de los lectores. Para resumir: se abusó del recurso de cruce de títulos (crossovers).

Lamentablemente para la industria, la burbuja explotó cuando los especuladores descubrieron ―muy tarde― que lo que hace valioso a un cómic no es una portada especial, la primera aparición de un personaje o un evento singular, sino su rareza y escasez. Durante la segunda guerra mundial, en EE.UU. se realizaron campañas continuas de reciclaje de papel y ahí fueron a parar la mayoría de los ejemplares de los cómics de la denominada Era Dorada del cómic estadounidense. Sólo sobreviviendo aquellos cómics que quedaron olvidados en desvanes y sótanos.

Action Comics #1 se vendió en una subasta en casi 20 mil de dólares porque es un cómic increíblemente raro de encontrar y se estima existen sólo un par de docenas de ejemplares en todo el mundo. Por otro lado, cómics de los cuales se imprimieron millones de unidades como difícilmente se vuelve valiosos luego de algunos años. Los especuladores perdieron millones de dólares y se quedaron con miles y miles de cómics que pocos querían comprar.

Debido a que los especuladores dejaron de comprar, la burbuja especulativa de la industria explotó y las ventas cayeron dramáticamente a mediados de la década de 1990. Marvel Comics y DC Comics pasaron de de publicar alrededor de un centenar de títulos mensuales cada uno, a reducir sus números de títulos publicados a tan sólo un par de docenas.

En 1996 Marvel Comics se declaró en quiebra. Para sanear sus finanzas tuvieron que adoptar varias medidas entre las cuales se volvió su propio distribuidor ―durante un tiempo― agravando la crisis para el resto de la industria. Encontró respiro tras vender los derechos cinematográficos de muchos de sus personajes ―que eran muy populares durante esa época― para poder sobrevivir; específicamente vendieron lo de derechos cinematográficos de X-Men, Fantastic Four y Daredevil a Twntieth Century Fox; Spider-Man y Ghost Rider quedaron en manos de Sony Pictures; Hulk quedó en manos de Universal Pictures; Punisher quedó en manos de Lionsgate; Blade quedó en manos de New Line Cinema; Marvel básicamente sólo conservó los derechos cinematográficos de aquellos personajes de títulos que eran poco populares en aquella época: Iron Man, Thor, Capitain America, Avengers, etc. y que irónicamente fueron la clave para el éxito de su actual Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).

DC Cómics atravesó dificultades financieras, pero logro sobrevivir gracias que era una subsidiaria de Warner Bros.

Jim Lee, famoso dibujante y uno de los fundadores de Image Comics, terminó vendiendo su línea de Cómics y personajes de Wildstorm ―compuesta por Gen13, Dv8, WildC.A.T.S., Stormwatch y títulos relacionados― a DC Comics en 1998.

Para finales de la década de 1990, cientos de títulos se cancelaron y miles de tiendas de cómics alrededor del mundo desaparecieron tan rápido como se propagaron.

Etapa del cómic en el mundo cinematográfico.

Este período inicia con los primeros filmes exitosos de superhéroes tras los fracasos ―en taquilla y la crítica― de las secuelas de Batman que casi terminaron por sepultar al género. X-Men, del año 2000 y Spider-Man, del año 2002. Ambos filmes reavivaron el interés en el género de superhéroes y dieron un merecido respiro a la industria del cómic estadounidense con un renovado interés en sus títulos.

Durante este período hubo muchos altibajos. Grandes fracasos ―en taquilla o la crítica― para Spider-Man 3, las dos entregas Fantastic Four, Hulk, etcétera. Pero los éxitos de la trilogía de Batman por Christopher Nolan y el Universo Cinematográfico de Marvel ―que oficialmente inicia con la primera entrega de Iron Man― generaron un renovado interés en la industria.

Pero todo dista mucho de ser una historia feliz para todos. El género de superhéroes se está sobre-explotando hasta el hartazgo e invadiendo los espacios para otros géneros como nunca antes. También el impacto de los éxitos cinematográficos han influido enormemente en la dirección que tomaron muchos títulos de cómics, en muchos casos ocasionando el disgusto de los lectores.

Se hicieron muchos cambios radicales en muchos títulos a fin de poder atraer nuevos lectores. DC Comics llevo a cabo otro reinicio de su universo en 2011 con The New 52 y otro más en 2015 con DC Rebirth. Sagas como One More Day en los títulos de Spider-Man de Marvel Comics generaron opiniones encontradas por sacar del canon de este personaje alrededor de 20 años de historias al borrar de la existencia el matrimonio de Peter Parker y Mary Jane Watson. Otros cambios controvertidos como la saga de Superior Spider-Man, que básicamente mataba a Peter Parker y lo reemplazaba por Otto OctaviusDoctor Octopus― como el nuevo Spider-Man, efectivamente elevaron las ventas, pero alejaron a muchos fieles lectores que llevaban décadas coleccionado todos los títulos de Spider-Man. Enfurecer a una base de lectores que llevan siendo fieles desde hace décadas, siempre me ha parecido una mala idea.

El período también se distingue por los títulos de cómics con agendas de inclusión y agendas feministas que terminaron por alejar a muchos lectores de le generación Baby Boomer y Generación X.

Hoy en día, un sólo título de manga ―Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba― tiene ventas que superan a las ventas combinadas de toda la industria del cómic estadounidense. Mientras que en otras eras las ventas de títulos de cómics estadounidenses eran por varios cientos de miles ―e incluso millones― de copias al mes, hoy en día los títulos más exitosos difícilmente superan ventas de 150 mil ejemplares mensuales.

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